30/04/2009

Para un gran manchego de Tomelloso


He conocido en el Hospital de Getafe, compañero de habitación de mi hermano Alejo, a José Ángel, un manchego de Tomelloso. José Ángel es una persona de 54 años residente en Getafe y muy ligado a su Tomelloso natal. José Ángel es viudo, (su anterior mujer y madre sus hijos falleció víctima de cáncer). Actualmente comparte su vida con Pili y la hija de esta (perdona por no saber su nombre).

Según él es un tipo normal. Pero a mi muy pocas veces alguien me ha impresionado tanto.

A José Ángel le detectaron un cáncer de pulmón hace unos meses y ayer los médicos le dieron la noticia de que su vida tocaba a su fin. Al entrar a la habitación vi a su compañera actual con lágrimas en los ojos.. No le dí mayor importancia.

Cuándo ella se marcho le pregunté por lo que le había dicho el médico y me comento que lo suyo no tenía solución. Al desconocer la gravedad de su enfermedad, él tiene un aspecto muy jovial y come como una lima (según mi hermano), creí que durante toda su vida tendría que llevar oxigeno y efectivamente era así.

Pero me dejo sin palabras cuándo sin pestañear y como si de un dolor de muelas se tratara, me comento que los médico le habían dicho que le quedaban muy pocos meses de vida.. Por un momento me quede mudo. Pero el seguía hablándome de la reacción de su actual mujer , de la de su hijo, de como su hija, actualmente en Albacete, lloraba desconsoladamente. Y él seguía hablando de su propia muerte como cuando me hablaba de su viaje a París o de las maravillas del Norte de España.

No pude evitar expresarle mi incomprensión de cómo hablaba de su propia muerte. A lo que él me contesto “¿tiene solución? No. Pues como no tiene solución es absurdo llorar, es absurdo dar pena. Si yo supiera que por llorar, por gritar, la vida se me iba a alargar gritaría y lloraría en ese pasillo. La vida empieza y termina para todo el mundo y a mi me ha llegado la hora. No tengo miedo a nada, ni a la muerte por que mi conciencia esta tranquila. Si tienes la conciencia tranquila no tienes por que tener miedo a nada”.

Seguimos hablando de sus 3 nietos, los dos últimos mellizos, del trabajo de investigación de su hija, de su hijo, de lo que le gusta a la hija de su mujer la informática, de sus viajes y sobre todo de lo mucho que quiere y disfruta en su tierra Tomelloso.

Hoy he vuelto al hospital y estaba vestido de calle, le daban de alta en el hospital, con mejor lustre que con su pijama, y se ha comido en un santiamén un potaje y una tortilla de espinacas. Hemos hablado mucho de la Mancha, de Tomelloso y de su famosa calle de las putas, de Extremadura (su anterior mujer era de un pueblo de Badajoz, de su último viaje a Asturias (me ha recomendado una casa rural en el pueblo de Infiesto, algún día ire).

José Ángel como se que esto lo vas a leer tengo que decirte que eres grande, que eres valiente, que has conseguido darme una lección de la vida, que tus hijos , tus nietos, tu mujer actual, la madre de tus hijos desde dònde este, tu familia, tus amigos deben de estar orgullosos de ti . Y que nunca te olvidaré.

Disfruta de cada momento que te queda , te lo mereces.

Un saludo

3 comentarios:

Mª Mercè dijo...

Pensando fríamente, José Ángel tiene razón. Su argumento es de una lógica aplastante, pero ¿quién tiene sus agallas?. Yo no, desde luego. Y menos, con 54 años.

Un abrazo desde Catalunya a la Mancha!

ReinaMora dijo...

Todo un ejemplo de entereza, valentía, y honestidad.

Daniel dijo...

Madre mia chino,que tio mas duro, me recuerda a mi suegro, que tenia la misma enfermedad y mas o menos venia a decir lo mismo, la vida se va en un suspiro pero que bonita es vivirla. Un saludo Chino. Nos vemos en Urda